Si tu propuesta de valor en LinkedIn es genérica, estás compitiendo en precio. Y competir en precio es la peor guerra que puedes librar.
Una propuesta de valor bien construida hace que tu cliente ideal te vea como la única opción lógica. No una entre varias. La única. Y cuando eso ocurre, el precio deja de ser el criterio de decisión.
Qué es la propuesta de valor en LinkedIn (y qué no es)
No es una frase bonita que describes lo que haces. Es la respuesta a una pregunta muy concreta: ¿por qué debería elegirte a ti en lugar de a cualquier otra persona que hace lo mismo?
Si no tienes una respuesta clara a esa pregunta, tu cliente tampoco la tiene. Y sin respuesta, no hay decisión de compra.
Por qué la mayoría de propuestas de valor no funcionan
Son demasiado genéricas. «Ayudo a empresas a crecer» o «acompaño a personas en su transformación» son frases que podrían decir cien personas distintas. No diferencian a nadie.
O son demasiado técnicas. Llenas de términos del sector que tu cliente no entiende o no busca. El resultado es el mismo: indiferencia.
Cómo construir una propuesta de valor que diferencie
Empieza por el problema, no por la solución
Tu propuesta de valor tiene que partir del problema específico que vive tu cliente. No del servicio que tú ofreces. Hay una diferencia enorme entre «ofrezco mentoría de negocio» y «ayudo a emprendedoras que llevan más de un año en su negocio y aún no han pasado los 3.000€ al mes a superar ese techo sin trabajar más horas».
La segunda versión es mucho más larga. Y también mucho más efectiva, porque quien la lee siente que le están hablando a ella.
Añade el resultado concreto
No el resultado vago («conseguir más clientes») sino el resultado concreto con números si puedes («pasar de 1.500€ a 4.000€ al mes en 90 días»). Los números dan credibilidad y especificidad.
Incluye tu diferencial
¿Qué tiene tu método, tu enfoque o tu experiencia que no tiene el de los demás? No tiene que ser algo revolucionario. Tiene que ser algo tuyo. Algo que solo tú puedes ofrecer de esa forma concreta.
Dónde poner tu propuesta de valor en LinkedIn
En todas partes. En el titular. En el extracto. En la primera línea de cada post que publiques. En cómo te presentas cuando conectas con alguien. Tu propuesta de valor no es un texto que escribes una vez y pones en el perfil. Es el hilo conductor de toda tu presencia en LinkedIn.
Cómo saber si tu propuesta de valor funciona
Simple: cuando la gente adecuada empieza a escribirte. Cuando alguien llega a tu perfil y te dice «eres exactamente lo que estaba buscando». Cuando dejas de explicar lo que haces porque la gente ya lo entiende antes de que abras la boca.
El trabajo de fondo
Construir una propuesta de valor que diferencie es el trabajo más importante que puedes hacer para tu marca en LinkedIn. Y es también el más difícil de hacer sola, porque estás demasiado cerca de lo que haces para verlo desde fuera.
En el BrandkedIn Method hay un módulo completo dedicado a diseñar la propuesta de valor que te diferencie. Incluye preguntas específicas, ejemplos reales y el proceso para construirla desde cero o refinarla si ya tienes una que no está funcionando como debería.
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